¿Por qué nos da miedo el mar?

Desde la hamaca, con los pies en la arena, ¿a quién no le va a gustar un baño en el mar? Pero claro, luego nos mentemos un poco, vamos hacia «lo hondo», dejamos de ver el fondo y… la cosa cambia. ¿Por qué nos da miedo el mar? 

 

El mar, vasto y enigmático, ha sido fuente de inspiración y miedo para la Humanidad a lo largo de la historia. Desde los primeros buceadores que desafiaron sus profundidades, hasta los avances tecnológicos que han revelado sus secretos, el océano sigue despertando emociones encontradas en las personas. 

El miedo al mar se llama talasofobia

¿Por qué nos da miedo el mar? 

El miedo al mar, conocido como talasofobia, es una fobia específica que puede manifestarse en diferentes grados. Puede originarse por diversas razones, como el temor a lo desconocido, el peligro que representa o, incluso, una experiencia traumática previa. La inmensidad y profundidad del océano, junto con sus criaturas desconocidas, contribuyen a aumentar esta ansiedad en algunas personas.

 

En tiempos remotos, los buceadores se aventuraron en las profundidades marinas con técnicas rudimentarias y equipos limitados, lo que añadía un aura de misterio a sus exploraciones. La necesidad de obtener alimentos o recuperar tesoros sumergidos llevó a estos valientes a descubrir el mundo submarino.

 

No obstante, la falta de conocimiento y medios tecnológicos adecuados también los expuso a grandes riesgos y desconocidos peligros. Lo que no hizo más que incrementar el misterio.

 

En la zona abisal, las condiciones son extremas y la presión es inmensa

Capas del océano

El océano se divide en diferentes capas o zonas, cada una con características específicas y una fauna única. A medida que se desciende en profundidad, las condiciones cambian drásticamente. Saber cuáles son puede calmar, un poco, ese miedo a lo desconocido.

  • Zona Epipelágica: Es la capa superior, donde la luz del sol penetra. Aquí es donde se encuentran la fauna más familiar, como peces tropicales, cangrejos, algas y corales.
  • Zona Mesopelágica: En esta capa, la luz solar apenas llega, y los animales suelen ser de pequeño tamaño y con adaptaciones para sobrevivir en la oscuridad.
  • Zona Batial: A mayores profundidades, se encuentran especies bioluminiscentes y depredadores marinos, como el calamar gigante.
  • Zona Abisal: Es la zona más profunda, donde las condiciones son extremas y la presión es inmensa. Aquí habitan criaturas extrañas y adaptadas a la falta de luz y presión.
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